Aún queda más de un año para las elecciones municipales y autonómicas (finales de mayo de 2011). Sin embargo, el universo político local y regional comienza a agitarse como una coctelera y todos compiten por posicionarse en los mejores lugares de salida.
En Salamanca se extiende el rumor de que el candidato a la Alcaldía de la capital será el actual delegado territorial de la Junta de Castilla y León, Agustín Sánchez de Vega, profesor de Derecho y amigo del secretario regional del PP, Alfonso Fernández Mañueco.
Que Alfonso Fernández Mañueco es quien maneja los hilos internos del PP de Salamanca es algo que todos saben, a pesar de que la presidencia de derecho del partido recaiga en el alcalde de Ciudad Rodrigo, Javier Iglesias. Así pues, se entiende perfectamente que el nombre de Agustín Sánchez de Vega comience a correr de boca en boca por los mentideros de la ciudad. Sin duda, es un hombre muy próximo a Fernández Mañueco, que fue su mentor político, quien lo colocó al frente de la Delegación Territorial de la Junta.
El problema está en el actual portavoz del PP en el Ayuntamiento de Salamanca, Fernando Rodríguez, quien lleva largos años laborando pacientemente y en silencio para poder ser el aspirante algún día a la Alcaldía salmantina, una vez que dejara de serlo el actual alcalde, Julián Lanzarote, a quien ha servido con tensa lealtad en los últimos quince o veinte años.
Lanzarote, que fue quien antaño aupó a Alfonso Fernández Mañueco al cargo de secretario provincial del PP y a la presidencia de la Diputación de Salamanca, fue apeado en su día de la presidencia provincial del partido por el sector afín a Mañueco, que colocó en su lugar a Javier Iglesias, y sus relaciones con Mañueco no son desde entonces lo que fueron durante la década de los 90.
Parece claro que Lanzarote no volverá a ser el aspirante del PP a la Alcaldía salmantina. El sector 'mañuequista', liderado por el propio Alfonso y los diputados Gonzalo Robles y José Antonio Bermúdez de Castro, seguramente le ofrecerán un cargo de relieve (sobre todo de relieve económico) para que desaparezca del mapa sin hacer ruido.
¿Qué ocurrirá con Fernando Rodríguez? Hay quien dice que Rodríguez ya no aspira a puestos de primera línea, sino que prefiere puestos de segundo nivel que le permitan dedicarse a otras actividades. Tampoco queda muy claro el papel de otro de los afines a Lanzarote, Salvador Cruz, que, gracias al pacto de última hora entre Lanzarote y Mañueco, se mantuvo como secretario provincial del partido y además recibió el regalo de un escaño en el Senado.
Las gentes más próximas a Fernández Mañueco apuntan a que éste se ha marcado como siguiente meta en su carrera política el salto a la política nacional, especialmente ahora que el viento sopla a favor de Mariano Rajoy y que el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero se halla hundido en el mayor de los descréditos por la pésima gestión de la crisis económica.
El salto no es difícil para él, después de que a raíz del último congreso nacional del partido fuera llamado por Rajoy para presidir el Comité de Garantías, ese comité que ha suspendido de militancia a algunos de los implicados en el 'caso Gürtel', como por ejemplo al valenciano Ricardo Costa.
Pero, ¿cómo hará efectivo Fernández Mañueco el salto a un primer plano de la política nacional? Tiene varias opciones. En cualquiera de ellas, tendrá que seguir desempeñando un papel de primer nivel en la política regional, es decir, conservar el cargo de secretario regional y el de consejero. Luego puede concurrir a las elecciones generales como candidato al Congreso, por ejemplo por Salamanca, o bien esperar a ver qué sucede y mover hilos en Génova para que Rajoy lo llame a su lado en un hipotético gobierno del PP.
Esta última opción parece la más segura para él. De hecho, tiene en Madrid dos peones que trabajan las veinticuatro horas a favor de sus intereses: Gonzalo Robles y José Antonio Bermúdez de Castro.
Finalmente, ¿qué sucederá en la Diputación Provincial de Salamanca? La actual presidenta, Isabel Jiménez, es amiga de Alfonso Fernández, aunque a día de hoy está un poco quemada. En círculos interno del PP se comenta que este puesto debería ser para el actual presidente del partido, Javier Iglesias. Pero, ya se verá, pues si Mañueco decide ir en la lista al Congreso por Salamanca no quedará sitio para uno de sus dos hombres de confianza, Robles y Bermúdez de Castro. Otra cosa es que el puesto de la Diputación en vez de a Javier Iglesias se lo ofrezca Mañueco a Bermúdez. Muy improblable, pero no imposible.
Fernández Mañueco acaba de presentar El Blog de Alfonso, un sitio web donde ha colgado vivencias, fotografías y reflexiones y que es, sin duda, todo un libro abierto que explicita elocuentemente las verdaderas intenciones políticas del actual secretario regional del PP y consejero de Interior y Justicia de la Junta.