La desproporcionada subida en los factores que intervienen en el proceso de producción de leche en las granjas de vacas de Castilla y León ha vuelto a pesar como una losa sobre la rentabilidad de las explotaciones, y se ha comido todo el margen de una casi testimonial subida en el precio de la leche que se situó en entre el 3,5 y el 5 por ciento, según los casos, entre enero y diciembre de 2011. Así, la alimentación, sin duda el principal factor de producción por su importancia cuantitativa, se encareció un 21 por ciento respecto al año 2010.
Esta subida de costes en la alimentación de las vacas obedece a un encarecimiento de todas las materias primas utilizadas en la fabricación de piensos: cereales, oleaginosas, proteaginosas, subproductos industriales y forrajes. Un 14 por ciento se incrementaron las tarifas eléctricas, un coste importante por el consumo de las máquinas de ordeño y los tanques de refrigeración de la leche. Otro gasto importante es el del gasóleo agrícola –el ganadero utiliza la maquinaria para limpiar la nave, alimentar al ganado, distribuir purines y estiércoles, y para la actividad agrícola complementaria a la ganadera–, el cual pasó de 80 céntimos el litro en enero de 2011 a 92 céntimos al finalizar el año, una subida pues del 12,5 por ciento. Y por último, en esta escalada de subidas de costes ASAJA no quiere dejar de referirse al los costes financieros, con subidas entorno al 30 por ciento.
Los precios de finales del pasado año, situados en una horquilla de 33 a 34 céntimos de euro el litro, recuperaron los niveles de diciembre de 2008, tras atravesar un 2009 y un 2010 muy duros por la caída de las cotizaciones y los altos costes de la alimentación. Para hallar un periodo de rentabilidad en el sector lácteo habría que remontarse al año 2007; desde entonces el sector se ha caracterizado por el abandono de explotaciones, la falta de redimensionamiento de las ganaderías, el rechazo de los jóvenes a incorporarse, y únicamente logran sobrevivir aquellas ganaderías en las que los costes financieros y las amortizaciones son menores.
Precisamente mañana viernes se celebrará la Mesa Regional de la Leche de Vacuno, órgano en el que ASAJA representa a los ganaderos. El momento actual, por un lado complicado por los elevados costes de las granjas, y por otro de incertidumbre ante los posibles cambios que implicaría la reforma de la PAC, centrará las reivindicaciones de ASAJA, que pedirá a la Consejería de Agricultura medidas de apoyo que garanticen el futuro del sector. Hay que recordar que en Castilla y León existen cerca de 2.300 granjas de vacuno de leche, con una cuota de producción asignada de 758.286 toneladas, lo que sitúa a la región, tras Galicia, como la segunda mayor productora del país.
Por su parte, la Alianza por la Unidad de Campo, que forman las organizaciones UPA y COAG, solicitarán mañana en la reunión de la Mesa Regional de Leche de Vacuno que tendrá lugar en la Consejería de Agricultura y Ganadería, precios dignos para los productores de nuestra comunidad autónoma.
"Ambas organizaciones seguiremos con la propuesta de que se equiparen los precios que perciben los productores de otros países europeos con los de nuestro país", señalan.
UPA y COAG denuncian la pérdida de rentas que los ganaderos de leche han sufrido a lo largo del año 2011 y "que sigue acumulándose en el 2012, consecuencia del incremento considerable que han tenido los costes de producción, como los forrajes y los piensos, y consecuencia también de la sequía que ha arruinado las cosechas propias de los ganaderos de maíz y forrajes".
Por este motivo, la Alianza por la Unidad de Campo, va a exigir en la reunión de mañana actuaciones "valientes y medidas que permitan impulsar la actividad de los ganaderos de leche de nuestra comunidad autónoma, que están en los primeros puestos de producción en cantidad y calidad a nivel nacional".