Unos ciento cincuenta empleados públicos, convocados por CC.OO, UGT y CSI-F, han recorrido ayer el centro de Valladolid en señal de protesta por las últimas medidas del Gobierno de la nación, como la supresión de la paga extra de Navidad, y los recortes que el sector público viene padeciendo.
Una marcha que comenzó en la Plaza Madrid de la capital vallisoletana, donde se han congregado empleados públicos de la administración general del Estado, de empresas públicas, de la Junta de Castilla y León o de la Policía, entre otros.
Allí, intervinieron ante los medios los representantes de los sindicatos, quienes han avanzado que este es el inicio de las movilizaciones de los empleados públicos, las cuales no han descartado que deriven en huelga o cualquier otra actuación "por drástica que sea".
Así lo manifestó Carmen Amez, secretaria Regional de la Federación de Servicios Públicos de UGT, quien ha asegurado que los empleados públicos han sufrido "el desprestigio" de la clase política durante años, ya que, mientras el "país engordaba", los funcionarios veían como disminuía su "poder adquisitivo".
Ha pedido que se acabe con "la pérdida de dignidad y agresión al empleado público", puesto que, "como deje de consumir", España, según su opinión, se verá abocada "a la más grande beneficencia de Europa".
Por su parte, Luis Fernández Gamazo, secretario regional de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CC.OO, ha opinado que las medidas anunciadas recientemente por el Gobierno, "lejos de ayudar a salir de la crisis, ahondan en esta problemática".
"Es hora de no parar. De no resignarnos y dar una respuesta en la calle", ha declarado Fernández Gamazo, quien ha realizado un "llamamiento" para que el "conjunto de la ciudadanía" salga a la calle en las movilizaciones previstas para el próximo 19 de julio y en posteriores.
Por su parte, la representante de CSI-F, Raquel Fernández, ha manifestado su "oposición frontal" a este "nuevo y grave recorte".
Además, ha subrayado que las medidas anunciadas "no inciden en el problema fundamental que ha lastrado las cuentas públicas en los últimos años".
"No puede ser que los empleados públicos volvamos a ser los paganos y la caja de ahorros del Estado cada vez que se nos anuncie una mala previsión económica o un dato negativo", ha añadido.
Los manifestantes siguieron su marcha hasta el cruce de la Plaza Madrid con la Plaza España, en cuya calzada se han parado durante unos veinte minutos frenando el tráfico de vehículos.
Allí se escucharon cánticos como: "Manos arriba, esto es un atraco"; "El próximo parado, que sea diputado" o "Rajoy, baboso, fascista o mentiroso".
Después continuaron su marcha y se han detenido a la sede del Banco de España, donde han gritado: "Ahí está, ahí está, la cueva de Alí Babá".
Se dirigieron hacia la sede de la Delegación de la Junta de Castilla y León para, después, concluir su marcha y sus protestas en la puerta del Ayuntamiento de Valladolid.