Los días van cayendo irremediablemente del calendario como hojas de otoño y nos dejan adherido en el espíritu un amargo sabor a vacío, a inutilidad. Al desacarreo continuo propio de todos los fines y principios de año, este annus horribilis que aventuran algunos, se suma la esclavitud de Twitter, dos circunstancias que no permiten el sosiego necesario para pergeñar un miserable artículo.
Twitter es una cascada de polvos seudoperiodísticos apresurados. Te vacías en la torrentera de 'píos' sucesivos y luego ya no te alcanzan las fuerzas para hilvanar el artículo reflexivo, que es lo propio del periodismo, al menos del periodismo tradicional/convencional. Así pues, Silvia, un día de estos a lo peor le meto un patadón al Ipad y me libero de la tiranía de los 140 caracteres, ese método de escritura de nuestro tiempo que avillana el estilo y te conduce por los derroteros senequistas de la arena sin cal. En el esfuerzo de síntesis, uno va prescindiendo imperceptiblemente de los nexos, preposiciones y conjunciones, como en aquellas vanguardias de principios del XX: Futurismo, Dadaísmo, etcétera.
La tarde-noche del martes la echamos en la entrega del XVI Premio Nacional de Periodismo 'Miguel Delibes', promovido por la Asociación de la Prensa de Valladolid y patrocinado por Caja España Duero, que en esta edición ha recaído en el periodista de La Vanguardia Magí Camps. Magí, amén de periodista, es un apasionado de la filología, especialmente en lo relativo al catalán, un amor por la lengua que le insufló su abuelo materno, natural de Herrera de Pisuerga. Premio merecido, sin duda.
El vino español que se sirvió a continuación propició interesantes encuentros. Allí estaba toda la plana mayor de Caja España-Duero, con el presidente, Evaristo del Canto, a la cabeza, escoltado por la directora de Relaciones Institucionales, María José Rivera, y el director de Comunicación, Jesús Ángel García. También pudimos saludar a viejos amigos de esta entidad, que pronto se desdibujará bajo el manto mayoritario de la malagueña Unicaja. Amigos de nuestros muchos años en el Parque Tecnológico de Boecillo, como Cristina o Jesús Mari García, entre otros.
La cosa del Twitter, digo, brinda la oportunidad incomensurable de pronunciarte instantáneamente sobre los acontecimientos que depara la actualidad. Pero son opiniones vertiginosas, es decir, acaso poco reflexivas. El artículo de opinión, en cambio, exige quietud, inspiración, documentación y esmero en la forma. Sin embargo, son requisitos en peligro de extinción en este mundo nuestro de prisas y variedades.
La actualidad es un torrente desbocado de acontecimientos. Las políticas reformistas del gobierno de Mariano Rajoy acaparan buena parte de la atención mediática debido a su relevancia en esta encrucijada de miserias que atravesamos.
'Rahoy', con la 'h' aspirada, pronunciada como una 'j', significa dinero en uno de los varios dialectos fineses, de ahí que Juha Virkkunen, granjero lapón, nos argumentara la "suerte" que tenemos los españoles por su elección como presidente.
Juha es un curioso personaje del mundo rural de la Laponia finlandesa. Antiguo capitán del ejército, se dedica ahora a la cría de renos perdido en los frondosos bosques de la taiga finlandesa. Vive sólo, rodeado de toneladas de nieve, entre sus renos y sus recuerdos. En el bolsillo trasero del pantalón lleva siempre una pequeña botella de vodka, de marca 'Gorbachov', pues asegura que su médico le recomienda que tome unos tragos cuando se sienta mal. Y Juha cumple a rajatabla las directrices del médico, que es su propio hermano. En fin.
Entre las noticias que se suceden estos días, estaban ayer las reformas profundas y tan necesarias en la educación. El Ministerio de Empleo, por su parte, nos daba otra puñalada con el anuncio de que más de 177.000 personas se habían incorporado a la ristra desenfrenada y vergonzosa del paro en nuestro atribulado país.
Hoy la noticia ha sido igualmente dramática, sobre todo para los bancos, que nos han abocado a esta crisis por su avaricia primando el ladrillo. 'Rahoy' (o Merkel, vaya usted a saber) les impone ahora la penitencia de sanear sus balances obligándoles a cubrir el 80% de los préstamos del suelo, el 65% en promociones y el 35% en viviendas.
La verdad es que es una gran vergüenza lo que está pasando: los españolitos si futuro, apretándose los cinturones y pagando los excesos de la banca y las administraciones públicas, que se llevan la pasta para alimentar sus dispendios, mientras las pequeñas y medianas empresas, verdaderas artífices del empleo se quedan sin euros con los que alimentar sus humildes negocios.
A 'Rahoy' lo miramos todos con lupa. La mayoría sólo esperamos de él que cumpla su programa electoral, que sanee el país a base de reformas, por muy duras que resulten, y vuelva a insuflar viento en sus velas. ¡Qué ocho años tirados a la basura con el tontaina de Zapatero y sus ridículos mariachis!
El PSOE mira ahora hacia sus entrañas ante el congreso nacional que celebra el sábado. Tanto Rubalcaba como Chacón nos parecen más de lo mismo. Preferiríamos una lista alternativa que ofrezca algo nuevo. Los mismos perros con los mismos collares, ay.
Los resultados del Congreso de Sevilla incidirán de lleno en los congresos provinciales y en el regional del socialismo cidiano. Si gana Rubalcaba, los congresos provinciales, al menos en Castilla y León, serán más claros. Si la secretaría general es para Chacón, nos tememos que las luchas internas van a ser más virulentas, Oscar, ay.